Pintores que plasmaron el cáncer de mama sin saberlo

Ideas clave

  • El cáncer de mama es el tumor más frecuente y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres.
  • Afecta al tejido mamario y puede propagarse a los ganglios axilares, huesos, pulmones, hígado o incluso al cerebro.
  • La referencia documental más antigua proviene del antiguo Egipto: El Papiro de Edwin Smith (3000 a.C. aprox.) habla de «masas en el pecho».
  • Los primeros tratamientos comenzaron a finales del s.XIX con extirpación completa de la mama, la conocida como mastectomía radical de Halsted.
  • El cáncer de mama ha quedado plasmado en diversas pinturas, probablemente pasando desapercibido para sus autores, por ejemplo:
    • La noche (Michele di Ridolfo del Ghirlandaio, 1555).
    • Betsabé con la carta de David (Rembrandt, 1654).
    • La fontarina (Rafael Sanzio, 1518).
    • Las tres Gracias (Peter Paul Rubens, 1630-1635).
  • Algunos síntomas visibles del cáncer de mama que aparecen plasmados en las obras anteriores son:
    • Presencia de un bulto o una masa en la mama.
    • Retracción o hinchazón del pezón.
    • Cambios en la textura o el color de la piel (arrugas, hoyuelos o tonos más oscuros).
    • Hinchazón en la zona de la axila por inflamación de los ganglios linfáticos.
Libro:Le sere sincero, no pinta bien (Álvaro Carmona)

Página 14:

«Pues bien, hay ciertas obras de arte en las que, vete tú a saber por qué suerte de intencionalidad, se pueden apreciar pechos femeninos con los signos visibles que justamente cualquier médico buscaría hoy durante un examen clínico: la presencia de un bulto o una masa en la mama, una retracción del pezón, cambios en la textura o el color de la piel (arrugas, hoyuelos o tonos más oscuros) e incluso hinchazón en la zona de la axila, donde se encuentran ganglios linfáticos que suelen verse afectados por la enfermedad.Space Marines

En la pintura de Ghirlandaio, la masa en el seno de aquella mujer representada era sutil pero inconfundible, acompañada de la retracción del pezón, un signo clínico claro de que algo preocupante estaba ocurriendo debajo de la superficie, pero, claro, en el siglo XVI nadie veía eso con ojos médicos; seguramente lo interpretaban como un defecto del lienzo, un capricho del artista o tal vez ni siquiera lo percibían».

 

Página 16:
«¿Era consciente Rafael de lo que estaba pintando? Probablemente no. ¿Lo era ella? Lo desconozco. Para él, aquella pequeña deformidad quizá era solo un detalle más, otra marca del cuerpo amado que había decidido capturar con sinceridad en lugar de ocultarla, pero, para mí, ese detalle cobraba ahora un significado desgarradoramente humano.

Space MarinesEl seno parece estar ligeramente hinchado y decolorado y el pezón muestra una retracción que podría ser un signo temprano de carcinoma. A diferencia de los retratos tradicionales de la época, donde el cuerpo femenino se representaba de manera idealizada y libre de imperfecciones, aquí hay una diferencia evidente entre ambos pechos. El izquierdo no solo es más pequeño, sino que presenta una masa que parece extenderse desde la axila hasta el pezón, un indicio inquietante de tumor maligno. El encogimiento del pezón sugiere invasión de los tejidos linfáticos, uno de los signos característicos del cáncer de mama avanzado, y la decoloración apunta a que la piel podría estar afectada, quizá con compromiso de los vasos linfáticos dérmicos. Además, se aprecia hinchazón en el brazo, compatible con linfedema: una inflamación provocada por la acumulación de líquido linfático cuando en sistema encargado de drenarlo ─esa red invisible de conductos que actúa como la fontanería fina del organismo─ queda bloqueado, a menudo por la extirpación o invasión tumoral de los ganglios linfáticos».Space Marines

La noche (Michele di Ridolfo del Ghirlandaio, 1555)
Betsabé con la carta de David (Rembrandt, 1654)
La fontarina (Rafael Sanzio, 1518)
Las tres Gracias (Peter Paul Rubens, 1630-1635)